Carta de IKTA n°1

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Sentada, en pijama. Escribiendo poesía, pensando en escribirte.

Me voy a dar el lujo de citar el cliché de “más vale tarde que nunca” para excusarme por no escribirte antes. Aparte de leer la carta un mes después -a la vuelta de vacaciones-me vino la neura por no saber qué contar. Soy bastante fome, lo admito. Por eso tengo tan pocos amigos.

A excepción de Jorge, Anita y tú, no tengo mucha curiosidad por saber de los demás de la escuela. Es que más que echarlos de menos a todos -los compañeros- echo de menos el ambiente. Imagínate… vivo comparando con mi Liceo, que es bastante precario, por lo demás.

El otro día, chateando con Jorge, nos dedicamos a buscar poemas de un chico llamado Piero Montebruno. Yo le mandé uno que le movió profundamente y espero que contigo también sea así:

No hay ningún poema para tí.

Eres simple: evidente metáfora.

Las palabras no te alcanzan.

Lo tuyo no se puede decir.

No hay ningún poema para tí.

Ése poema llegó a mí casi como por destino -si es que existe. Iba en la carretera, en el fin de mis vacaciones, leyendo el diario y escuchando a Silvio: ahí apareció P.M de 24 años y una gran mente, derrochando genialidad. Quedé embobada. Antes, Nicanor P. era mi poeta anti-amor imposible. Ahora P.M es mi poeta anti amor posible. Siempre me ANTI enamoro de poetas chiflados. No sé qué tú opines.

Luego de leer a Bowles comenzaron mis clases. Estos días han sido más bien feos: estoy floja para leer, duermo sin soñar, problemas familiares, me sangran las encías y me matan las matemáticas. Y echo de menos. Las vacaciones: escuela de verano (los amigos que hice) y el sur (estuve con mi pololo de allá-lo conocí) Echo de menos el relajo, sobretodo familiar. También ver a mi media hermana de un año un poco más seguido. La ví hace algunos días, después de 4 meses, y ya no me reconoce. Golpe bajo, por decirlo menos.

A pesar de todo hay cosas que aún me satisfacen. Como escribir. Zurita dijo que si todos los poetas dejaran de escribir a los cinco minutos el mundo explotaría. A pesar de que él no me gusta, tiene razón.

Cuando me escribiste, hablabas sobre los momentos de MIEDO, PÁNICO y MELANCOLÍA. Que alguien necesite desahogarse. Al leer, me retorcí. Quizá más adelante entiendas mejor.

El mensaje entre líneas de este último párrafo tiene un significado muy especial para mí: no sabes cuánto me gustaría tener tu amistad. Y que los sentimientos sean recíprocos.

La noche cae y debo apagar la luz.

Con un fraternal abrazo me despido.

I.-

P.D: Disculpa la demora, ojalá comprendas.

P.D2: Deberíamos de juntarnos, dime qué opinas.

Llay-Llay. Marzo 17, 2002

 

Qué hacía sin blog?

Muero por decir que estaba haciendo algo fantástico, viviendo y practicando la utopía. Lo que hacía y he hecho desde que llegué a Chile es bien simple: trabajar y pololear. Supongo que exponerlo tan de rompe y raja pierde sabor pero es la pura y santa verdá. Se infiere que tampoco es tan así, reducirlo TODO a dos palabras remece los cimientos de la juventud que he comenzado a dejar atrás, los placeres a los que mi gozadora ser se entregó en mucho cuerpo y poca alma se sostienen enérgicamente de un delgadito hilo que tira pa las noshes de antaño de las que puro quedan los amigos que no besé y no culié. Sé que registré en el blog mi sufrimiento adolescente al no tener y no alcanzar la posibilidad del goce rutinario de trabajar y pololear. No se me daba y lo veía como una weá terrible porque sentía que mi hedonista persona era incapaz de quedarse. Cómo pude perderme en ese deseo tantos años?! Cómo pude pedirle al Cosmos un pololo y un trabajo como quien añora al mago luego de frotar la lámpara pa pedirle tres deseos, de paso un millón de dólares pa que no hubiera que trabajar tanto. Todo para mi y nada para ti. Taba pitiá. Qué son esos sueños y expectativas de qué vamos a ser cuando grandes, en qué vamos a trabajar, qué son esos deseos famélicos de sentido, quién me los programó, quién los puso ahí. Qué diga quién fue, qué de la cara!

Lo hermoso fue cuándo ya me detuve a reflexionar al respecto de los deseos ridículos y apareció Nico: su corazonsote, sus ojitos de aceituna que me miraban como perrito… Aunque traté no logré espantarlo y nos fuimos quedando el uno con el otro en natural devenir, encontrándonos en la micro, yendo a carretear juntos, durmiendo abrazados por las tardes, llorando las películas. Me quedé con Nico justo cuando encontraba la raja estar sola y había comenzado a reconocer el amor que le tenía a mis lecturas y a mis paseos en silencio, caché que me amaba a mí misma caleta, con pasión y que quería hacer lo que había decidido cuando chica: que iría a Australia por un año. Me fui con lo que tenía y partí toda envalentoná. Allá me pasó de todo en el disfrute total y absoluto. Solo me reprimí un poco el registro porque sólo había tiempo para ir a entregarse a lo que viniera, paré de escribir un buen rato porque pa qué po’: pa poner todo sobre mis viajes en facebook, mis fotos con la gente que conocí y con la que hablé y además pedirles sus facebooks y esa weá de mentira de sí, te contacto después y puras pescás. No pasa na’ watcho.

Cuéntenme una historia original!

Viajar

“cuando soñamos con ladrones, y tenemos miedo, los ladrones podrán ser imaginarios, pero el miedo es real” Freud

Han sido días cuáticos, el manso viaje que me pegué Chile-Australia comenzó hace un mes. En el vuelo molesté más que la guagua que iba en los asientos de atrás. La guagua ni se sintió. Cuando la vi la odié porque pensé que en algún momento del viaje iba a llorar, pero ni una lágrima derramó ni un gritito se pegó. Apresuré mi juicio con la guagua, cada vez que la miraba estaba chupando un juguete o durmiendo. Los asientos iban de tres en tres y como yo iba en la ventana tenía loca a la señora que daba al pasillo. “Excuse me, excuse me…” a cada rato pa pararme ya fuera al baño, a buscar unos dulces súper raros que tenían picante, o sólo para caminar y que no se me hincharan los pies. Le preguntaba si alguna vez iba a estar oscuro. Todo el viaje desde mi ventanilla fue como morirme: ir hacia la luz del sol y estar entre o sobre las nubes, nunca oscureció en las 15 horas de vuelo.
Llegué a casa de mis tíos casi casi de sorpresa. Mi tía es prima de madre, el parentesco es lejano pero pucha que han sido amables conmigo. Los primeros días todo bien en la casa pero hace como una semana he vuelto a sentir los miedos a la hora de dormir de cuando era chica….La visita de extraterrestres en el medio de la noche. Es que acá en Australia el paisaje da pa’l escenario de The fourth kind. Las casas tienen harto espacio y gigante también es la distancia que las separa unas de otras. Otro miedo recurrente antes de dormir ha sido la posibilidad de que me esté persiguiendo un poltergeist, como acá es todo silencio y oscuridá desde las 8pm cualquier ruido lo atribuyo a este cuco que he ido personificando noche a noche. Ayer ya era una sombra debajo de la cama perceptible en el reflejo del espejo. Y por supuesto, cómo no temerle a un bicho (que son mi terror constante en vida) como la funnel spider que en mi cabecita ya mide 20 centímetros la culiá y sólo vive para acecharme. Le conté a madre este miedo de mierda, ella en su infinita sabiduría me mandó a rezar 3 padrenuestros antes de acostarme. Me traje este miedo de Chile, siempre ha estado ahí?